
La regla de las 24 horas contra las compras por impulso
Ves algo, lo quieres ya y lo compras en el momento, normalmente desde el móvil. Dos días después ni te acuerdas de por qué te llamó tanto la atención, o peor: llega a casa y se queda sin estrenar en el armario. No es que tengas mal criterio: es que estás decidiendo con la parte del cerebro que reacciona al momento, no con la que piensa a medio plazo.
El tip: pon una espera obligatoria antes de pagar
La regla es así de simple: cuando algo no estaba planeado y supera un importe que tú fijas, no lo compras en el momento. Lo apuntas —en una nota del móvil, en la cesta sin finalizar el pago— y esperas. Para compras pequeñas o medianas, 24 horas bastan. Para compras grandes (un electrodoméstico, algo de más de unos cientos de euros), mejor 30 días.