
La cuenta «para no tocar»: pon fricción a tus ahorros a propósito
Tienes un fondo de ahorro, sabes que no hay que tocarlo, y aun así lo tocas. No porque seas poco disciplinado: porque está a dos toques de distancia, en la misma app donde ves el saldo de tu cuenta del día a día. Cualquier antojo de un viernes por la noche encuentra ese dinero sin esfuerzo.
El tip: que retirarlo cueste algo
La solución no es más fuerza de voluntad, es menos comodidad. Pon fricción deliberada entre tú y ese dinero, para que entre el impulso y el ingreso haya un obstáculo real, no solo una intención. Tres niveles, de menos a más fricción:
