
Un año sin gestoría: lo que se aprende llevando tu propia contabilidad como autónomo
En junio del año pasado, un autónomo que conocemos le dijo a su gestoría que no renovaba. Llevaba cuatro años pagando 150 euros al mes por un servicio que consistía en: él les mandaba las facturas, ellos le presentaban las declaraciones, y si preguntaba algo le respondían en 48 horas con un lenguaje que necesitaba traducción.
Mil ochocientos euros al año. Por el IVA y el IRPF de cada trimestre, el resumen anual del IVA y la declaración de la renta. No es que lo hicieran mal: es que, para su caso (una actividad fiscalmente muy sencilla), sentía que podía llevarlo él.






