Cuentas conectadas
Lleva quién debe a quién entre dos libros: préstamos, gastos comunes y liquidaciones
Para qué sirve
Necesitas llevar cuentas con otra persona (o entre tus propios libros): un préstamo a un familiar, los gastos comunes de una casa o un viaje que luego liquidáis, o dinero que mueves entre tu libro personal y el de tu actividad de autónomo. Una cuenta conectada lo resuelve: una cuenta en cada libro, sincronizadas. Lo que apunta un lado aparece en el otro automáticamente (con el signo contrario, como un espejo), sin apuntarlo dos veces.
Cuándo usarla
- Gastos comunes que luego liquidáis: compartís piso o vida en pareja y cada uno lleva su libro. Uno paga un gasto común y en el libro del otro aparece el apunte espejo, para saber quién ha puesto qué y saldar cuentas.
- Llevar préstamos entre amigos o familia: tú prestas 500 € a tu hermano. Creas una cuenta conectada, lo registras, y a él le aparece como deuda automáticamente. Cuando te pague, lo refleja en su lado y tú lo ves al instante.
- Mover dinero entre tus propios libros: tienes un libro personal y otro de autónomo. Cuando sacas dinero del negocio para uso personal (o al revés), lo registras en un libro y aparece en el otro, para no perder la pista de lo que te has traspasado.
- Gastos compartidos de un viaje: uno paga, los otros reembolsan. La cuenta conectada lleva el saldo neto.
Cómo se crea
En la pantalla de Cuentas, pulsa la flecha junto a "+ Nueva cuenta" y elige "Nueva cuenta conectada".
Tienes dos opciones:
- Entre mis libros: si tienes varios libros tuyos, eliges en cuál crear la cuenta hermana. La conexión es instantánea, sin invitación.
- Con otra persona: pones su email. Le llega una invitación. Cuando acepta, la cuenta queda conectada en su libro. La invitación caduca en 7 días.
Crear la conexión requiere Cuéntamo Más. Aceptar una invitación y usar la cuenta conectada es gratis.
Empezar sin esperar (y qué pasa si dejas Cuéntamo Más)
No hace falta que la otra persona tenga cuenta en Cuéntamo para empezar a llevar la deuda. Crea una cuenta con rol «Deudas/reembolsos» y ve apuntando lo que os debéis. Cuando quieras conectarla, pulsa «Conectar» en esa cuenta (o créala directamente como conectada): la cuenta existe y es usable desde el primer momento, aunque la invitación siga pendiente.
Cuando la otra persona acepta, tus movimientos actuales se reflejan automáticamente en su libro (el espejo de signo contrario) y a partir de ahí la cuenta se sincroniza como cualquier cuenta conectada.
Y si en algún momento dejas de tener Cuéntamo Más, no pierdes nada: tras un periodo de gracia, la cuenta conectada vuelve a ser una cuenta de deudas/reembolsos en cada libro, con todos sus movimientos intactos; simplemente deja de sincronizarse entre los dos.
Cómo funciona la sincronización
Cada movimiento que apuntas en tu lado aparece con signo opuesto en el otro lado. Tú anotas un gasto de 50 € (sale dinero de tu cuenta común): a la otra persona le aparece un ingreso de 50 € en su lado de la cuenta. Y viceversa.
Lo que se sincroniza:
- Importe y fecha: siempre. No puedes cambiar el importe ni la fecha de un movimiento que llega del otro lado.
- Concepto: se copia al crearse, pero cada uno puede luego personalizarlo en su lado sin afectar al otro.
- Categoría, notas, ámbito: cada libro las gestiona por su cuenta. Tú puedes categorizar tu movimiento como "Comida" y la otra persona el suyo como "Préstamo a Marta", cada uno a su manera.
El estado real/previsto no se sincroniza: cuando llega un movimiento del otro lado, llega como previsto. Cada uno lo confirma como real en su libro cuando le parezca.
¿Cuenta como gasto mío, o es solo un ajuste de deuda?
En una cuenta conectada conviven dos cosas distintas, y no siempre son gasto o ingreso de verdad para ti:
- Un gasto real tuyo que paga el otro: tu padre te paga un regalo desde su cuenta. Para ti sí es un gasto (categoría "Regalos"); para él es solo dinero que le debes.
- Un adelanto o reembolso: tú adelantas algo y luego te lo devuelven (o al revés). Eso no es ni gasto ni ingreso tuyo: es un simple ajuste de deuda.
Por eso cada movimiento de una cuenta conectada lleva la casilla "No contar como ingreso ni gasto". Si la marcas, ese movimiento desaparece de los donuts, el resumen del mes, el análisis y la previsión, pero su saldo sigue contando en la cuenta y en tu patrimonio. Si la dejas sin marcar, cuenta como un gasto o ingreso normal (y puedes ponerle categoría).
Por defecto, cada movimiento nace con el valor contrario al del otro lado: si para quien lo crea es un gasto o ingreso real, para la otra parte llega marcado como ajuste de deuda. Y un traspaso que metes a la cuenta común tampoco es gasto ni ingreso para ti (mueves tu propio dinero); a la otra persona le llega también marcado como ajuste de deuda por defecto (no cuenta), porque normalmente es un adelanto o un reembolso. Si para ella sí es su gasto o ingreso real, lo activa con el botón «Este es mi gasto/ingreso real» y le pone categoría. Es solo un punto de partida: cada uno puede cambiarlo en su lado, movimiento a movimiento o por lotes (selecciona varios en Movimientos y usa la acción "Ingreso/gasto…").
Y cuando el apunte de la cuenta conectada se corresponde en realidad con dinero que sale de (o entra en) otra de tus cuentas —por ejemplo, devuelves un adelanto desde tu corriente—, puedes convertirlo en un traspaso entre tus cuentas: con el icono de flechas de Movimientos o cambiando el tipo a "Traspaso" en el editor. Solo necesita dos cosas: que el movimiento esté confirmado y marcado como ajuste de deuda ("no cuenta"). Así el dinero cuadra entre tus cuentas sin duplicar apuntes.
Validación: el bloqueo recíproco
Cuando tú confirmas como real un movimiento que viene del otro libro, queda acordado: la otra persona ya no puede cambiarlo (ni el importe ni la fecha) ni borrarlo. Esto protege tu contabilidad: una vez dada por buena una operación, nadie la cambia por detrás. Mientras siga como previsto en tu lado, la otra parte sí puede corregirlo y el cambio se refleja en ti.
Para reabrir algo ya confirmado: tú lo desmarcas (vuelve a previsto) → la otra parte ya puede corregirlo → lo vuelves a confirmar. Es la única forma de cambiar algo acordado, y es recíproca.
Y como una liquidación confirmada está fija, puedes emparejarla en un traspaso sin riesgo —por ejemplo, la devolución de una deuda que recibes en tu cuenta con el ingreso que te llega del banco—: ambos quedan ligados y la deuda se salda en una sola operación.
Mensajes con la otra parte
A veces un movimiento necesita una explicación: "esto fue el regalo de Raúl, ya te lo devuelvo", "¿seguro que esto es un gasto tuyo?". En lugar de mandar un WhatsApp suelto que nadie sabe a qué movimiento se refería, puedes dejar una nota en el propio movimiento.
Cada movimiento de una cuenta conectada muestra un icono de conversación (💬). Pulsándolo se abre un hilo entre las dos partes, ligado a ese movimiento concreto. Escribes, la otra persona lo lee desde su libro y responde. Es privado entre vosotros dos y se queda pegado al movimiento, así que dentro de tres meses sigue claro de qué hablabais.
Cuando la otra parte te deja un mensaje sin leer, aparece un aviso en el menú lateral con el número de movimientos con mensajes pendientes. Al pulsarlo, Cuéntamo te lleva a esos movimientos (de cualquier fecha) para que los leas y actúes. Al abrir cada conversación, sus mensajes quedan marcados como leídos.
Desconectar
Cualquiera de las dos partes puede pedir la desconexión desde Configuración. La otra debe confirmarla. Al desconectar, las cuentas dejan de sincronizarse pero los movimientos existentes se conservan en ambos libros tal cual están. No se pierde nada.
Trucos
- Si compartes la vida con otra persona, plantéate si te conviene más una cuenta conectada o compartir el libro entero. Compartir todo es más simple si las finanzas están totalmente unidas. Conectar solo una cuenta es mejor si cada uno quiere mantener su libro privado y solo compartir lo común.
- Para préstamos personales, usa una cuenta conectada de tipo "Otro" y añade el importe del préstamo como saldo inicial. El saldo va bajando a medida que se devuelve.
- Las cuentas conectadas también funcionan en los presupuestos y los análisis: cada lado las trata como cuentas normales suyas.
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