Cuentas
Todas tus cuentas, tarjetas y efectivo, con su saldo real y su papel en la previsión
Para qué sirven
Una cuenta en Cuéntamo es cualquier sitio donde tengas dinero. La nómina llega a una, la hipoteca sale de otra, la tarjeta de crédito carga al final del mes, hay 50 € en la cartera y otros 3.000 € en un fondo. Cuéntamo necesita saber dónde está cada euro para poder decirte cuánto tienes y cuánto vas a tener.
Los seis tipos
- Cuenta corriente — La del banco. Donde entra la nómina y de donde salen los recibos.
- Ahorro — Cuentas de ahorro, depósitos, plazos fijos.
- Tarjeta de crédito — Con ciclo de facturación y cargo automático. Cuéntamo calcula solo lo que vas a pagar a fin de mes (ver abajo).
- Efectivo — La cartera, el sobre del cajón, lo que llevas encima.
- Inversión — Fondos, acciones, planes de pensiones, criptomonedas.
- Otro — Cualquier cosa que no encaje. Una hucha, un préstamo a un amigo, lo que sea.
El saldo inicial
Cuando creas una cuenta, le dices el saldo que tiene hoy. Ese es el punto de cero. A partir de ahí, cada movimiento que metas sumará o restará sobre esa cifra.
Ejemplo: hoy tu cuenta del BBVA tiene 2.450 €. Lo pones como saldo inicial. Mañana confirmas un gasto de 60 € en el super: saldo pasa a 2.390 €. Pasado mañana, la nómina de 1.700 €: saldo 4.090 €. Así de simple.
Si después descubres que te equivocaste con el saldo inicial, puedes corregirlo en la edición de la cuenta. Todo se recalcula solo.
Tarjetas de crédito: lo que las hace diferentes
Una tarjeta de crédito no es una cuenta normal: gastas durante el mes y a fin de ciclo el banco te carga la suma total en tu cuenta corriente. Cuéntamo lo gestiona automáticamente.
Configura tres datos al crearla:
- Día de inicio del ciclo: cuándo empieza el periodo (p. ej. el 26 de cada mes).
- Día de cargo: cuándo te lo cobra el banco (p. ej. el 5 del mes siguiente).
- Cuenta donde se carga: tu cuenta corriente.
Resultado: apuntas tus compras con la tarjeta como gastos normales. Cuéntamo suma todo lo del ciclo y genera un cargo previsto en tu corriente para el día 5. Cuando llegue el cargo de verdad, lo confirmas. La previsión ya tenía contado ese gasto.
Cómo se trata la cuenta en los informes
Al editar una cuenta eliges su tipo para los informes. Son tres opciones, y en todas el saldo de la cuenta sigue sumando a tu saldo total y a tu patrimonio:
- Cuenta normal: sus movimientos cuentan como ingresos y gastos en los informes, y su saldo entra en la Previsión. Es lo habitual.
- Cuenta auxiliar: fuera de la Previsión (no afecta al gráfico ni a las alertas de saldo negativo), pero sus movimientos siguen contando como ingresos/gastos en los donuts y el análisis. Útil para una cuenta de inversión, el efectivo o una cuenta en otra divisa que no quieres que mueva tu previsión del día a día.
- Cuenta de deudas / reembolsos: ni en la Previsión ni en los informes de ingreso/gasto. Pensada para una cuenta-pizarra donde llevas lo que te deben o debes: su saldo cuenta en tu patrimonio, pero sus movimientos no aparecen como gasto ni ingreso en ningún donut, resumen o tabla.
Cuentas en otra divisa
Cada cuenta puede estar en una divisa distinta. Si tienes una cuenta en USD para una freelance internacional, configúrala así y los movimientos se guardan en dólares. La conversión a tu divisa base se hace automáticamente con el tipo de cambio del día para los totales y el patrimonio.
Trucos
- Crea una cuenta de "Efectivo" aunque sea pequeña. Es la única forma de que los gastos en metálico aparezcan en tus análisis.
- Si compartes una cuenta con tu pareja, tienes dos opciones: compartir el libro entero (ambos veis y editáis todo) o usar cuentas conectadas (cada uno tiene su libro independiente y los movimientos de la cuenta común se sincronizan entre los dos). Cualquiera de las dos te ahorra duplicar movimientos a mano.
- Para préstamos a amigos: cuenta tipo "Otro" con el saldo del préstamo. Cuando te devuelva el dinero, traspaso a tu corriente.
- Las cuentas inactivas no se borran: desactívalas. El historial se queda y puedes consultarlo.
La pantalla Cuentas es el punto de partida de Cuéntamo. Aquí registras cada sitio donde tienes (o debes) dinero: la cuenta del banco, la tarjeta de crédito, el efectivo del cajón, el fondo de la mutua, una cuenta de inversión… Cada cuenta guarda su saldo, y la suma de todas es la base de tres cosas: tu saldo total, tu patrimonio neto y la previsión de saldo a futuro.
No hace falta meterlas todas el primer día: empieza por la cuenta principal y la tarjeta, y añade el resto cuando lo necesites. Las cuentas se muestran como tarjetas en una rejilla; puedes reordenarlas arrastrando y ese orden se respeta en toda la app (Composición del patrimonio, selectores de cuenta, etc.).
Crear una cuenta
Pulsa «+ Nueva cuenta» arriba a la derecha. Se abre el formulario (lo detallamos abajo). Al guardar, la cuenta aparece en la rejilla con su saldo inicial.
Si eres propietario del libro de cuentas, junto al botón hay una flecha que despliega «Nueva cuenta conectada» (función Cuéntamo Más): sirve para llevar quién debe a quién con otra persona o entre libros tuyos —préstamos, gastos comunes que se liquidan, dinero que mueves entre tu libro personal y el de autónomo—. Lo vemos en Cuentas conectadas.
El formulario, campo a campo
Nombre. Cómo la reconoces (por ejemplo «BBVA nómina», «Tarjeta Amazon», «Efectivo»).
Tipo. Elige entre siete:
- Corriente: la cuenta del día a día.
- Ahorro: cuenta donde apartas dinero.
- Tarjeta de crédito: desbloquea la sección de ciclo de facturación (más abajo).
- Efectivo: dinero físico.
- Inversión: cuenta de bróker o similar (su efectivo cuenta como inversión en el patrimonio).
- Virtual: una cuenta «de apoyo» que no es una cuenta bancaria real; útil para organizar sin afectar a tus bancos.
- Otros: cualquier otra.
Saldo. Al crear, introduces el saldo inicial: el dinero que hay hoy en esa cuenta. Es el punto de partida sobre el que se suman los movimientos. Al editar, aparece un selector «Saldo actual / Saldo inicial»:
- Saldo actual = saldo inicial + todos los movimientos reales. Es lo que tienes ahora mismo.
- Saldo inicial = el punto de partida. Si lo cambias, Cuéntamo recalcula el actual (inicial + movimientos).
Divisa. Por defecto, la de tu libro. Con Cuéntamo Más puedes elegir otra (USD, GBP, etc.) para cuentas en moneda extranjera; el patrimonio las convierte a tu divisa base.
Color. Una franja de color que identifica la cuenta en las listas y en los movimientos.
Referencia externa. El IBAN, los últimos dígitos o el número de tarjeta. Sirve para que la importación de extractos reconozca automáticamente a qué cuenta pertenece cada archivo.
Invertir el signo al importar. Algunas tarjetas y bancos exportan los movimientos con el signo cambiado respecto al convenio de Cuéntamo (los cargos en positivo y los abonos en negativo). Si es el caso de esta cuenta, marca esta casilla: al importar (por fichero o por integración), Cuéntamo invierte el signo de cada importe para dejarlo bien (gasto = negativo, ingreso = positivo). Afecta solo a las importaciones futuras.
El papel de la cuenta (Normal / Auxiliar / Deudas)
Este selector decide cómo participa la cuenta en tus informes y en la previsión. Es una escalera: en los tres casos el saldo siempre cuenta en el saldo total y en el patrimonio; lo que cambia es lo demás.
- Normal. Lo habitual. Entra en la previsión de saldo y sus movimientos cuentan como ingreso/gasto en los informes.
- Auxiliar. No entra en la previsión (para cuentas que no quieres proyectar), pero sus movimientos sí cuentan como ingreso/gasto.
- Deudas y reembolsos. No entra en la previsión y sus movimientos no cuentan como ingreso/gasto (son ajustes de deuda, no gasto real). Es la «cuenta-pizarra» para llevar lo que te deben o debes.
En la lista, una cuenta de deudas muestra un distintivo «No cuenta como ingreso/gasto» en lugar del interruptor de previsión.
Tarjetas de crédito: el ciclo de facturación
Si el tipo es Tarjeta de crédito, aparece una sección para automatizar el cargo mensual. Actívala con el interruptor y rellena:
- Día de inicio del periodo: el día en que empieza tu ciclo de facturación (1–28).
- Día de cargo: el día en que el banco te pasa el recibo.
- Mes del cargo: si el cargo cae el mismo mes en que termina el periodo o el mes siguiente.
- Cuenta de cargo: la cuenta corriente de la que sale el dinero.
Según lo que pongas, Cuéntamo muestra un ejemplo en vivo («del 1 de mar al 31 de mar se cargan el 5 de abr…») para que compruebes que has entendido bien tu ciclo. Con esto, Cuéntamo agrupa el gasto del periodo y crea un cargo previsto en la cuenta de cargo, para que la previsión cuadre. Al editar una tarjeta existente, el botón «Regenerar cargos» recalcula esos cargos si cambias la configuración.
Cuando cambias el saldo de una cuenta con movimientos
Si editas el saldo actual de una cuenta que ya tiene movimientos, Cuéntamo no puede saber a qué se debe la diferencia, así que pregunta cómo cuadrarla:
- Regularizar (recomendado): crea un movimiento de ajuste con la diferencia (categoría «Otros ingresos» o «Varios» según el signo). Mantiene intacto el histórico y deja constancia del ajuste.
- Forzar: cambia el saldo inicial para que el actual cuadre, sin crear ningún movimiento. Útil si el saldo de partida estaba mal.
Si en cambio editas el saldo inicial, se fija directamente y el actual se recalcula solo; no hay diálogo. Para cuadrar el saldo a una fecha concreta con garantías, mejor usa las anclas de conciliación desde la lista de movimientos.
La lista de cuentas
Cada cuenta es una tarjeta. De un vistazo ves su franja de color, el tipo, el nombre y el saldo (en rojo si es negativo). Al pulsar el nombre o el saldo vas directo a los movimientos de esa cuenta. Si es una tarjeta con ciclo configurado, se muestra un resumen del periodo; si es una cuenta conectada, indica «Conectada con…».
Debajo, los controles rápidos (sólo si no eres un miembro de solo lectura):
- En previsión / No en previsión: interruptor para incluir o no la cuenta en la proyección de saldo (no aparece en cuentas de deudas).
- Auto-cargo (tarjetas): activa o desactiva la generación automática del cargo. Si aún no está configurado, te lleva al formulario.
- Archivar, editar y borrar .
Para reordenar, arrastra la tarjeta por el icono de agarre . El orden se guarda y se usa en toda la app.
Renta variable y renta fija
Si usas el módulo de inversiones, en esta pantalla aparecen además dos tarjetas virtuales agregadas: Renta variable (tus posiciones a valor de mercado) y Renta fija (tus productos activos: depósitos, letras, bonos). Al pulsarlas se abre un panel de visibilidad donde puedes incluir o excluir posiciones o productos concretos de ese total. Sólo aparecen si tienes capital invertido.
Cuentas conectadas (Cuéntamo Más)
Una cuenta conectada no es una cuenta compartida: es un espejo entre dos libros para llevar quién debe a quién. Lo que apunta un lado aparece en el otro con el signo contrario (como una deuda), sin apuntarlo dos veces. Sirve para préstamos entre personas, gastos comunes que luego se liquidan o mover dinero entre tus propios libros (personal ↔ autónomo). Hay dos formas de crearla desde el menú «+» :
- Invitar: mandas un email a otra persona para que conecte su cuenta con la tuya (p. ej. una cuenta común con tu pareja).
- Conectar con otro libro mío: enlazas dos libros que ya tienes (por ejemplo, tu libro personal y el de tu actividad de autónomo).
Defines el nombre de la cuenta en cada lado y su divisa. Las invitaciones que aún no se han aceptado se listan abajo, en «Pendientes», con el email al que se enviaron y su fecha de caducidad.
Empieza a apuntar sin esperar. No hace falta que la otra persona tenga cuenta en Cuéntamo para llevar la deuda: crea una cuenta de rol «Deudas/reembolsos» y ve anotando lo que os debéis. Cuando quieras conectarla, pulsa «Conectar» en esa cuenta (o créala ya como conectada): al invitar, la cuenta existe y es usable desde el primer momento. Cuando la otra persona acepta, tus movimientos actuales se reflejan automáticamente en su libro (espejo de signo contrario) y a partir de ahí se sincroniza.
Si dejas de tener Cuéntamo Más, la cuenta conectada no se pierde: tras un periodo de gracia vuelve a ser una cuenta de deudas/reembolsos en cada libro, conservando todos sus movimientos; simplemente deja de sincronizarse.
Archivar y borrar
Archivar oculta la cuenta sin perder nada: sus movimientos y su saldo se conservan, y la cuenta pasa a una sección «Archivadas» desplegable al final de la lista. Puedes reactivarla cuando quieras. Es lo recomendable para cuentas que ya no usas pero cuyo histórico quieres mantener.
Borrar es definitivo. Si la cuenta no tiene movimientos, se elimina directamente. Si sí tiene, Cuéntamo te pide escribir el nombre exacto de la cuenta para confirmar, porque borrarla se lleva por delante todos sus movimientos y no se puede deshacer.
¿Listo para probarlo?
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