Patrimonio
Todo lo que tienes menos todo lo que debes, en una sola foto: cuentas, inversiones y también la casa, el coche o la hipoteca
Qué es el patrimonio neto
Es una resta sencilla: todo lo que tienes (cuentas, inversiones, tu casa, el coche…) menos todo lo que debes (hipotecas, préstamos, el saldo pendiente de la tarjeta). El resultado es tu patrimonio neto: una foto de tu riqueza real en este momento, más allá de lo que tengas hoy en la cuenta corriente.
Dónde lo ves: en el Inicio
El bloque de patrimonio vive en la pantalla de Inicio, en lugar de la antigua tarjeta de "saldo total". Ahí encuentras:
- El patrimonio neto arriba, con sus Activos y Pasivos debajo.
- La evolución a la derecha: un gráfico de cómo ha ido cambiando mes a mes (Cuéntamo Más).
- La composición: el desglose por tipo (efectivo y cuentas, inversiones, renta fija, inmuebles, hipotecas…). Pulsa en cualquier línea para desplegar las cuentas o elementos que la componen.
Todo se calcula en el servidor a partir de tus cuentas, inversiones y los activos y pasivos manuales, así que el patrimonio del Inicio y su composición siempre cuadran al céntimo.
Cómo se mantiene al día
El patrimonio se recalcula solo cada vez que cambian tus datos (un movimiento real, una nueva valoración de un activo…). Aun así, tienes un botón de recálculo en el bloque del Inicio por si quieres forzar la actualización en cualquier momento.
Un detalle que despista a algunos: las cuentas inactivas con saldo también cuentan. Si archivas una cuenta pero todavía tiene dinero, ese saldo sigue siendo tuyo, así que suma al patrimonio (igual que en el histórico). Para que una cuenta deje de contar del todo, vacíala primero.
El histórico de evolución (Cuéntamo Más) se reconstruye con un punto por cada fin de mes de los últimos dos años más el día de hoy, anclado a los saldos reales de tus cuentas. No verás picos falsos por capturas sueltas: la serie se recalcula entera para que la línea sea coherente de principio a fin.
Incluir o no los activos y pasivos manuales
Si tienes activos o pasivos manuales (tu casa, el coche, una hipoteca…), verás un interruptor para incluirlos o excluirlos del patrimonio. Apágalo para ver solo tu dinero "líquido" (cuentas e inversiones); enciéndelo para la foto completa. La preferencia se recuerda en ese dispositivo.
Activos y pasivos manuales
Cuentas, inversiones y renta fija ya entran solas en el patrimonio. Lo demás —lo que no se gestiona en ninguna otra parte— lo añades tú en la sección Activos y pasivos manuales: vivienda, coche, objetos de valor, hipotecas, préstamos, otras deudas.
Pulsa Añadir, elige si es activo o pasivo y su categoría, y rellena los datos. El editor se adapta a cada tipo.
Valor manual o cálculo automático
Para algunas categorías puedes elegir cómo se valora:
- Inmuebles — valor manual
- Pones el valor actual estimado y lo actualizas cuando quieras. Puedes guardar también la fecha y el valor de compra y la referencia catastral.
- Vehículos — depreciación automática
- Indica valor y fecha de compra, vida útil y valor residual, y Cuéntamo calcula solo cuánto vale hoy (los coches pierden valor con los años).
- Hipotecas y préstamos — saldo pendiente automático
- Con el importe inicial, la fecha, el plazo y el tipo de interés, calcula el capital que aún debes (amortización francesa). En tipo variable usa el Euríbor a 12 meses histórico más tu diferencial, recalculando la cuota en cada revisión.
¿Prefieres un número fijo? Elige "valor manual" y escribe la cantidad a mano.
Vincular una hipoteca a su vivienda
Una hipoteca puede asociarse al inmueble que financia. Al añadir una vivienda, usa el atajo "+ hipoteca vinculada"; o, al crear o editar una hipoteca, elige el inmueble asociado en el desplegable. Así queda claro qué deuda corresponde a qué propiedad.
Qué necesita Cuéntamo Más
La composición y el patrimonio neto del Inicio son para todos. El histórico de evolución y la gestión de activos y pasivos manuales forman parte de Cuéntamo Más.
El patrimonio neto es una resta muy sencilla: todo lo que tienes (tus cuentas, tus inversiones, tu casa, el coche, unas monedas de oro…) menos todo lo que debes (hipotecas, préstamos, el saldo pendiente de la tarjeta). El resultado es una foto de tu riqueza real en este momento, más allá de lo que tengas hoy en la cuenta corriente.
Cuéntamo calcula ese número solo. Las cuentas, las inversiones y la renta fija ya entran en el patrimonio automáticamente, porque son datos que ya llevas en la app. Pero hay cosas que valen dinero y no viven en ninguna cuenta: la vivienda, el coche, unas joyas, y —del lado de las deudas— la hipoteca o un préstamo personal. Todo eso lo añades tú a mano en la pantalla de Patrimonio, en la sección «Activos y pasivos manuales».
Esta pantalla es exactamente eso: el gestor de tus activos y pasivos manuales. El total del patrimonio, su composición y el gráfico de evolución se ven en el Inicio; aquí es donde das de alta y mantienes las piezas que Cuéntamo no puede conocer por su cuenta.
Dónde vive cada cosa: Inicio vs. Patrimonio
Conviene tener claro el reparto, porque el patrimonio se muestra en dos sitios con dos papeles distintos:
- En el Inicio está el resultado: el patrimonio neto (con sus Activos y Pasivos debajo), la Composición por tipo (efectivo y cuentas, inversiones, renta fija, inmuebles, vehículos, hipotecas…) desplegable elemento a elemento, y el gráfico de Evolución mes a mes. Todo se calcula en el servidor a partir de tus cuentas, inversiones y activos/pasivos manuales, así que siempre cuadra al céntimo con el resto de la app.
- En Patrimonio (esta pantalla) están las piezas manuales: el listado de tus activos y pasivos añadidos a mano, con su valor actual, y el botón para crear, editar o borrar cada uno.
Dicho de otro modo: en el Inicio consultas cuánto tienes; en Patrimonio das de alta lo que Cuéntamo no puede saber solo.
Qué añadir aquí (y qué no)
La regla es simple: aquí va solo lo que no se gestiona en otra parte. Las cuentas, las inversiones y la renta fija ya suman al patrimonio por su cuenta, así que no las dupliques aquí.
Los activos manuales se agrupan en cinco categorías:
- Inmuebles: la vivienda, un local, una plaza de garaje, un terreno…
- Vehículos: el coche, la moto, una furgoneta.
- Ahorro externo: dinero o ahorro que tienes en algún sitio que no llevas como cuenta en Cuéntamo (un plan de pensiones, un fondo en otra entidad…).
- Objetos de valor: joyas, relojes, arte, metales preciosos.
- Otros activos: cualquier otra cosa que valga dinero y no encaje arriba.
Los pasivos (lo que debes) se agrupan en tres:
- Hipoteca: el préstamo que financia un inmueble.
- Préstamos: un préstamo personal, el del coche, un crédito al consumo…
- Otras deudas: cualquier otra cosa que debas.
La criptomoneda no se añade aquí: se gestiona dentro del módulo de Inversiones.
La lista de activos y pasivos
La pantalla muestra tus elementos manuales en una lista. Cada fila trae:
- El nombre que le hayas puesto y, debajo, su categoría.
- La marca «Cálculo automático» si el valor lo calcula el motor por fórmula (lo vemos más abajo).
- La nota «vinculada a…» si es una hipoteca asociada a un inmueble.
- El valor actual a la derecha. Los pasivos se muestran en rojo y con un signo menos delante, porque restan.
A la derecha de cada fila tienes los controles para editar y borrar . Sobre un inmueble que aún no tenga una hipoteca vinculada aparece además el atajo «+ hipoteca vinculada» . Si todavía no has añadido nada, verás un aviso invitándote a empezar (vivienda, coche, hipoteca…).
Si eres un miembro de solo lectura del libro de cuentas, ves los datos pero no los botones de añadir, editar ni borrar.
Añadir o editar un elemento
Pulsa «Añadir» arriba a la derecha (o «Editar» en una fila existente) y se abre un formulario en una ventana. Lo primero que decides son tres cosas:
- Tipo: si es un Activo (algo que tienes) o un Pasivo (algo que debes).
- Categoría: la lista de categorías cambia según el tipo (las cinco de activo o las tres de pasivo).
- Nombre: cómo lo reconoces («Piso de Valencia», «Coche», «Hipoteca del piso»). Es obligatorio; el botón de guardar no se activa hasta que escribas uno.
A partir de ahí el formulario se adapta a la categoría: cada tipo de bien pide los campos que le corresponden. Al final está siempre la divisa (por defecto la de tu libro; puedes ponerla en otra moneda para un bien en el extranjero, y el patrimonio la convierte a tu divisa base).
Valor manual o cálculo automático
Hay dos maneras de decirle a Cuéntamo cuánto vale un bien:
- Valor manual: escribes tú la cantidad y la actualizas cuando quieras. Sirve para cualquier categoría.
- Cálculo automático: el motor calcula el valor a día de hoy con una fórmula. Solo está disponible para tres categorías: vehículos, hipotecas y préstamos. En esas categorías aparece un selector para elegir entre las dos maneras.
El resto de categorías (inmuebles, ahorro externo, objetos de valor, otros activos, otras deudas) van siempre con valor manual. Aun así, no tienes que estar retocando el número cada semana: puedes registrar el valor en varias fechas y Cuéntamo interpola entre ellas (lo vemos en «Valoraciones a lo largo del tiempo»).
Inmuebles
Un inmueble se valora a mano. Los campos:
- Valor actual: cuánto estimas que vale hoy. Es la cifra que suma al patrimonio.
- Valor de compra y fecha de compra: lo que pagaste y cuándo. Con esos dos datos, Cuéntamo dibuja la evolución del valor desde la compra hasta el momento del alta de forma progresiva (en lugar de un escalón brusco).
- Referencia catastral: opcional, para tenerla a mano.
- País, provincia y código postal: la ubicación del inmueble. Se guarda de cara a futuras herramientas de revalorización automática por zona.
Un inmueble puede llevar asociada su hipoteca; lo vemos en «Vincular una hipoteca a su vivienda».
Vehículos
Un vehículo admite las dos maneras. En cálculo automático el motor aplica una depreciación lineal: el valor baja poco a poco desde lo que costó hasta un valor residual, a lo largo de la vida útil que indiques. Los campos:
- Valor de compra: lo que pagaste por él.
- Fecha de compra: desde cuándo empieza a depreciarse.
- Vida útil (años): en cuántos años lo llevas de valor de compra a valor residual.
- Valor residual: lo que estimas que valdrá al final (nunca baja de ahí).
En valor manual pones tú la cifra actual. Si además indicas la fecha y el valor de compra, Cuéntamo lo trata como los inmuebles (evolución progresiva desde la compra) pero, al ser un coche, sigue depreciándose al mismo ritmo con suelo en el residual.
Hipotecas y préstamos
Una hipoteca o un préstamo son pasivos: lo que aún debes. En cálculo automático, Cuéntamo calcula el capital pendiente con una amortización francesa (cuota constante), así que la deuda del patrimonio va bajando sola cada mes sin que toques nada. Los campos:
- Importe inicial: cuánto te prestaron.
- Fecha de inicio: cuándo empezó el préstamo.
- Plazo (meses): la duración total.
- Tipo de interés: fijo o variable.
Si es fijo, basta con el interés anual (%). Si es variable, indicas tu diferencial (%) y cada cuánto se revisa (cada 6 meses o anual): Cuéntamo simula la deuda mes a mes usando el Euríbor a 12 meses histórico más tu diferencial, recalculando la cuota en cada revisión. Así el saldo pendiente refleja de verdad cómo ha evolucionado tu hipoteca variable.
¿Prefieres no meter tantos datos? Elige valor manual y escribe directamente lo que debes hoy (el campo se llama «Pendiente»), y ve actualizándolo cuando quieras.
Vincular una hipoteca a su vivienda
Una hipoteca puede asociarse al inmueble que financia, para que quede claro qué deuda corresponde a qué propiedad. Hay dos caminos:
- Desde el inmueble, con el atajo «+ hipoteca vinculada» que aparece en su fila (solo si aún no tiene una): abre el formulario de una hipoteca nueva ya enlazada a esa vivienda y con un nombre propuesto.
- Desde la hipoteca, eligiendo el Inmueble asociado en un desplegable del formulario (o «Sin vincular» para dejarla suelta).
En la lista, una hipoteca vinculada muestra la nota «vinculada a…» con el nombre del inmueble.
Objetos de valor y metales preciosos
Los objetos de valor (y los otros activos) se valoran a mano; opcionalmente puedes guardar su fecha y valor de compra para que la evolución sea progresiva.
Si el objeto contiene un metal precioso, Cuéntamo puede calcular su valor a precio de mercado. Elige el metal (oro, plata, platino o paladio), su pureza (%) y el peso en gramos, y pulsa «Calcular valor de mercado»: el valor sale de multiplicar gramos × pureza × cotización del metal en ese momento, y se coloca como valor actual del objeto. Si en ese instante no hay cotización disponible, te avisa y puedes dejar el valor a mano.
Valoraciones a lo largo del tiempo
Cuando editas un elemento que ya has guardado, aparece un bloque de Valoraciones. Es la historia del valor de ese bien en el tiempo, y sirve para que el gráfico de evolución del patrimonio sea fiel.
- En elementos de valor manual puedes añadir puntos (una fecha + un valor): una tasación de la casa, el saldo del préstamo en tal mes, etc. El motor interpola entre esos puntos, así que no hace falta apuntar el valor cada semana. También puedes borrar puntos.
- En elementos de cálculo automático la serie la genera el motor y es de solo lectura: se recalcula sola cuando actualizas el bien.
La composición, el total y la evolución
En el Inicio, el bloque de patrimonio junta todo: cuentas, inversiones, renta fija y tus activos y pasivos manuales. La Composición agrupa por tipo y cada línea se despliega para ver las cuentas o elementos que la forman.
Un detalle que despista: las cuentas inactivas con saldo también cuentan. Si archivas una cuenta que aún tiene dinero, ese saldo sigue siendo tuyo y suma al patrimonio. Para que deje de contar del todo, vacíala primero.
El histórico de evolución se reconstruye con un punto por cada fin de mes de los últimos dos años más el día de hoy, anclado a los saldos reales de tus cuentas, de modo que la línea es coherente de principio a fin (no verás picos falsos por capturas sueltas). El patrimonio se recalcula solo cuando cambian tus datos, y además tienes un botón de recálculo manual en el bloque del Inicio por si quieres forzarlo.
Incluir o no los activos y pasivos manuales
En el bloque del Inicio hay un interruptor para incluir o excluir los activos y pasivos manuales del patrimonio. Apágalo para ver solo tu dinero «líquido» (cuentas e inversiones); enciéndelo para la foto completa con casa, coche y deudas. La preferencia se recuerda en ese dispositivo.
Qué necesita Cuéntamo Más
El reparto es este: el patrimonio neto y su composición en el Inicio son para todos, porque son datos tuyos que ya ves en la app (cuentas e inversiones).
Requieren Cuéntamo Más el histórico de evolución del patrimonio y toda la gestión de activos y pasivos manuales (crear, editar y borrar la casa, el coche, la hipoteca…). Esta pantalla de Patrimonio, por tanto, es parte de Cuéntamo Más.
Cómo encaja con el resto
El patrimonio es la vista «de altura» de tus finanzas: dónde estás hoy. Se apoya en tus cuentas y tus inversiones, complementa la previsión de saldo (que mira al futuro del dinero líquido) y da contexto a tus objetivos de ahorro. Juntos responden a las tres preguntas de siempre: cuánto tengo, cuánto tendré y cuánto valgo.
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