Previsión
La proyección de tu saldo a futuro: cuánto tendrás, cuándo puede haber números rojos y cuánto puedes gastar sin agobios
Para qué sirve
Para responder preguntas que normalmente solo respondes con un cruce de dedos: "¿Llego a fin de mes?", "¿Puedo cambiar el coche en marzo?", "¿Me da para irme a Tailandia en agosto?". Cuéntamo coge tu saldo de hoy y le aplica todo lo que sabe que va a pasar (los recurrentes y los previstos sueltos) para dibujarte el saldo día a día hasta dentro de 5 años.
Cómo se calcula
Punto de partida: el saldo actual de todas tus cuentas marcadas como "incluir en previsión". A eso le suma o resta, día a día, todos los movimientos previstos: los que generan los recurrentes y los que has metido a mano para el futuro.
Si tienes una tarjeta de crédito configurada, también tiene en cuenta el cargo automático mensual. Si tienes recurrentes en otras divisas, los convierte al tipo de cambio del momento.
Lo que ves en pantalla
Tres bloques principales:
- Saldo actual y mínimo proyectado: cuánto tienes hoy y cuál va a ser el punto más bajo en los próximos meses, con la fecha exacta. Si vas a quedarte en 320 € el 18 de marzo, lo verás aquí.
- Gráfico de evolución: el saldo histórico (verde) y la proyección futura (azul punteado). De un vistazo ves si la curva sube, baja o se estabiliza. La línea representa el saldo mínimo del período, así no se te escapa una caída intra-mensual.
- Detalle mensual: para cada mes futuro, ingresos previstos, gastos previstos, balance, saldo final, y un donut con el desglose por categoría. Pulsa en uno y se despliega la lista de movimientos que lo componen.
Alertas de saldo negativo
Si alguna de tus cuentas va a entrar en negativo en algún momento de los próximos meses, sale una alerta en rojo con la cuenta, la fecha y el saldo previsto. No esperas a que ocurra: lo ves con tres meses de margen y puedes mover una transferencia, pedir un anticipo o cancelar el viaje a tiempo.
Ejemplo: en abril coinciden el seguro del coche (650 €), el IBI (480 €) y la revisión del coche (320 €). Tu saldo entra en –180 € el 22 de abril. La alerta te lo dice en enero. Tienes tres meses para arreglarlo.
¿Cuánto puedo gastar?
Debajo del saldo actual verás un cuadro que responde a la pregunta «¿cuánto me puedo gastar sin meterme en problemas?». Calcula dos cifras:
- Gasto puntual máximo: cuánto podrías gastar de una vez sin que tu saldo previsto sea negativo en ningún momento de los próximos 5 años, manteniendo el colchón de emergencia configurado.
- Gasto mensual adicional: cuánto podrías añadir a tus gastos cada mes de forma sostenible sin incurrir en saldo negativo ni comprometer el colchón.
Si el saldo mínimo previsto ya es negativo, en lugar de capacidad de gasto verás cuánto necesitas ahorrar — tanto de golpe como mensualmente — para evitarlo.
El colchón de emergencia se configura con los botones de meses (0, 1, 2, 3, 6) en la parte inferior del cuadro. Representa cuántos meses de gastos quieres mantener como reserva. Los usuarios de Cuéntamo Más pueden además marcar ciertos ingresos como «seguros» para reducir el colchón necesario.
¿Me lo puedo permitir?
Un botón (arriba a la derecha, en Cuéntamo Más) que responde a la pregunta de golpe: metes el importe de una compra, dices si es ahora, en una fecha o «¿Cuándo podré?», el saldo que no quieres cruzar (tu colchón, cero u otra cifra), con qué cuenta pagas, y opcionalmente si la financias a plazos (nº de cuotas). Cuéntamo la mete en tu previsión real y te contesta:
- Sí, te lo puedes permitir: tu saldo más bajo seguiría por encima del colchón; te dice en cuánto quedaría y cuándo.
- Puedes, pero justo: no llegas a números rojos, pero bajarías de tu colchón de seguridad.
- Te dejaría en números rojos: te dice el mes exacto en que cruzarías a negativo.
- ¿Cuándo podré?: la primera fecha en que la compra cabe sin bajar de tu mínimo, mirando el saldo día a día.
La diferencia con una calculadora de banco: esto no es un número en el vacío, sino tu dinero de verdad proyectado meses hacia delante, teniendo en cuenta todo lo que ya sabes que va a entrar y salir.
Simulador de escenarios
El simulador de escenarios (disponible en Cuéntamo Más) te permite explorar situaciones hipotéticas sin modificar tus datos reales. Puedes:
- Desactivar un ingreso o gasto recurrente (¿qué pasa si pierdo este cliente?).
- Cambiar el importe de un recurrente (¿y si me suben el alquiler un 10%?).
- Añadir conceptos ficticios — ingresos o gastos que todavía no existen (¿qué tal si consigo un nuevo contrato de 1.500 €/mes?).
Toda la página se recalcula en tiempo real: el gráfico muestra la previsión simulada (línea ámbar) junto a la real (azul), el detalle mensual muestra ambos datos, y el cuadro de gasto se ajusta. Un banner en la parte superior te recuerda que estás en modo simulación.
Puedes guardar escenarios con nombre para recuperarlos más adelante. Para recurrentes de autónomos, la simulación también ajusta aproximadamente el IVA e IRPF asociados.
Trucos
- Si la previsión te da números raros, casi siempre es porque te falta algún recurrente importante o tienes un saldo inicial mal puesto.
- Mira el saldo mínimo proyectado, no el saldo a fin de mes. Lo que importa no es cuánto tienes el día 30, sino cuánto el día peor.
- Para "simular" un gasto futuro grande (cambio de coche, mudanza), usa el simulador de escenarios o créalo como movimiento previsto a mano.
- Las cuentas marcadas como "no incluir en previsión" (un fondo a 10 años, etc.) no afectan al gráfico, pero siguen sumando al patrimonio total.
La pantalla Previsión responde a la pregunta más importante de la contabilidad doméstica: «¿cómo irá mi dinero en los próximos meses?». Cuéntamo coge tu saldo actual, le suma tus movimientos recurrentes (nómina, recibos, hipoteca…) y los movimientos previstos que aún no han ocurrido, y dibuja una línea de saldo hacia el futuro. Con eso te avisa de si vas a entrar en números rojos, cuándo, y cuánto margen tienes para gastar sin ponerte en apuros.
No tienes que hacer nada especial para que funcione: la previsión se alimenta sola de lo que ya tienes registrado. Cuanto más completos estén tus recurrentes y tus cuentas, más fiable será la línea.
De dónde salen los números
La previsión se construye con tres ingredientes:
- El saldo actual de tus cuentas. Es el punto de partida, la altura desde la que arranca la línea a partir de hoy.
- Tu historial de movimientos reales, que dibuja la parte de la línea anterior a hoy (de dónde vienes).
- Tus previsiones futuras: los movimientos que Cuéntamo genera a partir de tus recurrentes (nómina, recibos, suscripciones…) más cualquier movimiento futuro que hayas confirmado a mano, y lo que te queda por gastar de tus presupuestos (a final de cada mes).
Una cosa clave: no todas las cuentas entran en la previsión. En la pantalla de Cuentas, cada cuenta tiene un papel. Solo las cuentas con papel Normal (y en las que el interruptor «En previsión» está activo) suman en la proyección de saldo. Las cuentas Auxiliares y las de Deudas y reembolsos se quedan fuera de la línea de previsión (aunque su saldo siga contando en tu saldo total y en tu patrimonio). Si echas en falta una cuenta en la proyección, revisa su papel: hay un aviso con un enlace directo a Cuentas justo encima del gráfico.
El horizonte (cuántos meses miras)
Arriba a la derecha, el selector «Horizonte» decide hasta dónde llega la proyección: 3, 6, 12, 24, 36, 48 o 60 meses (hasta 5 años vista). El gráfico y la tabla se ajustan a lo que elijas.
Los usuarios gratuitos pueden mirar hasta 6 meses; los horizontes más largos están marcados con la etiqueta «Más» y, al pulsarlos, abren la ventana de Cuéntamo Más. Con Más ves la proyección completa hasta 60 meses.
Un detalle importante sobre seguridad: aunque en la versión gratuita solo veas 6 meses, Cuéntamo calcula siempre a largo plazo por dentro. Así, si un problema de saldo aparece más allá de tu ventana visible, no te da un número engañosamente optimista: te avisa de que la previsión es descendente (con una estimación en años de cuándo llegarían los números rojos), aunque reserve la fecha y el importe exactos para Cuéntamo Más.
El saldo actual y el mínimo previsto
La primera tarjeta grande muestra tu saldo actual (en rojo si es negativo). Debajo, la línea «Mínimo previsto»: el punto más bajo al que llegará tu saldo en el horizonte, con la fecha en la que ocurriría. Es el dato que más conviene vigilar, porque un mínimo negativo significa que en algún momento te quedas sin dinero.
Si ese mínimo es negativo, la tarjeta añade la fecha del primer número rojo y una lista de ideas para evitarlo:
- Ingresar o ahorrar X al mes (el importe exacto que, aportado cada mes, mantendría el saldo en positivo todo el horizonte).
- Revisar tus recurrentes, con enlace directo a la pantalla de Recurrentes.
- Comprobar los movimientos previstos hasta la fecha crítica, con enlace a la lista ya filtrada.
- Traspasar dinero desde el ahorro o aplazar algún gasto grande.
En la versión gratuita, si el único problema está más allá de tus 6 meses visibles, verás un aviso cualitativo («la previsión es descendente…») con una estimación en años, en vez de las cifras exactas.
Avisos de saldo negativo por cuenta
Si alguna cuenta concreta va a quedarse en negativo, aparece un bloque de avisos rojos, uno por cuenta afectada. Cada aviso indica el nombre de la cuenta, la fecha exacta en que entraría en números rojos y el saldo proyectado ese día.
Cada aviso lleva además una miniatura del saldo previsto de esa cuenta, de hoy hasta un mes después del descubierto —al lado del texto en pantallas anchas, debajo en móvil—. Se dibuja en escalones, que es como se comporta un saldo de verdad: se queda quieto entre movimientos y salta el día de cada apunte. La línea de puntos es el cero y la vertical marca el día del aviso; el relleno bajo el cero va en rojo. De un vistazo distingues un roce puntual —baja un día y se recupera— de una caída sostenida, que es lo que decide si hay que hacer algo hoy.
El enlace «Ver movimientos» te lleva directamente a la lista de movimientos de esa cuenta en torno a la fecha crítica (dos semanas antes y después), con el día del descubierto resaltado, para que veas de un vistazo qué cargo lo provoca y puedas actuar (moverlo, adelantar un ingreso, hacer un traspaso…).
También por email. No hace falta que abras la app para enterarte: si un descubierto cae dentro de la antelación que elijas (15, 30, 60, 90 o 180 días; 90 por defecto), te llega un correo con la cuenta, el día, el saldo previsto y el cargo que lo provoca («Seguro del coche, −300 €»). Te avisamos una vez por descubierto, y otra solo si se adelanta; si lo resuelves y más adelante aparece otro, vuelve a avisar. Lo reciben el dueño y los miembros del libro con el email verificado, y cada uno elige su antelación o lo apaga en Configuración → Avisos y comunicaciones o desde el enlace del propio correo. No se avisa de las tarjetas de crédito ni de las cuentas de deudas, que pueden estar en negativo por naturaleza, ni de los datos de ejemplo.
El gráfico de evolución del saldo
El gráfico dibuja tu saldo en el tiempo con una línea vertical de puntos marcada «Hoy» que separa pasado y futuro:
- La línea verde continua es el saldo real (tu historial hasta hoy).
- La línea azul discontinua es el saldo proyectado (de hoy en adelante).
- Si estás simulando un escenario, aparece además una línea ámbar con el saldo simulado (ver más abajo).
Hay una línea horizontal en el cero para ver de un golpe cuándo cruzas a números rojos, y si has configurado un colchón (ver abajo), una línea ámbar discontinua marca ese nivel.
Las deudas cuentan siempre. Si llevas cuentas de deudas y reembolsos (o conectadas, que hacen el mismo papel), la previsión las tiene en cuenta sin que tengas que pedirlo. Pero no las mete en el mismo saco, porque no tienen la misma certeza: lo que tú debes lo vas a pagar, mientras que a ti te paguen depende de otra persona.
- La línea sólida pasa a descontar lo que debes. Ese dinero está en tu cuenta, pero no es tuyo, así que contarlo te haría planear con un saldo que no tienes.
- Una línea punteada verde azulada por encima muestra dónde estarías si te pagaran todo lo que te deben. El hueco entre las dos líneas es, literalmente, lo que te deben: si es grande, tu tranquilidad depende de que otros paguen.
Si ya tienes prevista una devolución (le pagas a alguien el mes que viene, o te paga), las dos líneas lo tienen en cuenta: a partir de ese día esa deuda deja de descontarse, porque el pago ya aparece en tu saldo.
Encima del gráfico verás además el resumen: cuánto debes y cuánto te deben hoy, y si hay una deuda prevista mayor (un préstamo que te van a hacer, o que vas a hacer tú), cuánto y qué día. Las deudas previstas cuentan aunque hoy no debas nada. Si no llevas deudas de ninguna clase, ni hoy ni previstas, no verás ni la banda ni el resumen: no hay nada que separar.
Un matiz que conviene entender: para cada tramo del futuro, la línea proyectada no usa el saldo de fin de periodo, sino el saldo mínimo dentro de ese tramo. Es una decisión deliberada y conservadora: así el gráfico no oculta un bache que ocurra a mitad de mes (por ejemplo, si cobras el día 30 pero el recibo grande cae el 5). Pasa el ratón por cualquier punto para ver la fecha y el saldo exactos.
El calendario (saldo día a día)
El calendario se abre con «Ver en calendario», bajo el título de «Evolución del saldo» (todas las cuentas, con selector), o con «Ver calendario» en el aviso de números rojos de una cuenta (solo esa cuenta, abierto en el mes del descubierto). Es un mes en rejilla con el saldo previsto al cierre de cada día, en cifra completa. Con las flechas pasas de mes (del actual hasta donde llegue tu previsión: seis meses en el plan gratuito, cinco años en Cuéntamo Más), y con el desplegable eliges todas las cuentas o una sola.
- Los días en que una cuenta se queda en negativo salen en rojo, y el primer día del descubierto lleva un marco rojo, con un aviso encima que dice qué cuenta y qué día. Con «todas las cuentas», un día sale en rojo si cualquiera de ellas está bajo cero, aunque el total siga en positivo: tener dinero en el ahorro no evita un descubierto en la corriente.
- Las tarjetas de crédito y las cuentas de deudas cuentan en el total pero no marcan descubierto, porque pueden estar en negativo por naturaleza.
- Un punto gris junto al número indica que ese día hay movimientos previstos.
Pulsa un día y verás, debajo, el saldo de cada cuenta al cierre y la lista de movimientos previstos de ese día. En el mes en curso, los días ya pasados salen apagados: el calendario mira hacia delante.
La banda de inversiones (Cuéntamo Más)
Si tienes inversiones, la casilla «Contar mis inversiones» (Cuéntamo Más, apagada por defecto) añade al gráfico una línea aparte (etiquetada «Con tus inversiones» en la leyenda): continua en el pasado y punteada hacia el futuro. Muestra tu saldo más tus inversiones: hacia el pasado, con el valor real que tu cartera ha ido teniendo; hacia el futuro, con una estimación conservadora (dónde estaría tu dinero total si tus inversiones fueran mal, pero no fatal).
Va en una línea aparte y nunca se funde con la sólida, por la misma razón que las deudas: el saldo del banco es dinero casi seguro, el valor de la bolsa es incierto, y mezclarlos daría una falsa sensación de certeza. Por eso es una estimación prudente —el escenario en que sólo 1 de cada 10 simulaciones saldría peor—, no una promesa.
La banda sólo aparece si Cuéntamo tiene histórico suficiente de tus posiciones (alrededor de dos años de cotizaciones); si no, te lo dice y no dibuja nada. El detalle completo del cono de escenarios (optimista, base y pesimista) y el objetivo de patrimonio están en la pestaña Proyección de Inversiones.
¿Cuánto puedo gastar? (capacidad de gasto y colchón)
La tarjeta «¿Cuánto puedo gastar?» traduce la previsión en cifras accionables. Distingue dos situaciones:
- Si tu previsión ya se va a negativo, muestra el déficit: cuánto te falta (como aporte único) y cuánto tendrías que ahorrar cada mes para no llegar a los números rojos.
- Si estás en positivo, te dice el gasto puntual máximo que puedes permitirte hoy y el gasto mensual adicional que podrías asumir de forma sostenida sin que el saldo baje de tu umbral de seguridad.
El colchón es ese umbral de seguridad: el dinero que quieres tener siempre aparcado por si acaso. Con los botones 0 / 1 / 2 / 3 / 6 eliges a cuántos meses de gasto equivale (Cuéntamo calcula el importe a partir de tu gasto medio y lo muestra al lado). Tu elección se recuerda para la próxima visita.
Si aún estás completando el colchón, en lugar de un «0 €» verás cuánto te falta y en qué fecha lo tendrás al ritmo actual. Debajo, el ritmo: si dedicas al gasto una parte de lo que te sobra cada mes (el 25, el 50 o el 75 %, a tu elección), cuánto es eso al mes y en qué fecha llegará entonces el colchón. Ese gasto sale solo de lo que vas a ahorrar, nunca de lo que ya llevas ahorrado.
Cuando hay colchón, las cifras se desdoblan en dos: cuánto puedes gastar sin tocar el colchón (la opción prudente) y cuánto echando mano de él (con la fecha estimada en que se reconstruiría). Debajo, un mensaje te dice si el colchón ya está cubierto, en qué fecha lo estará al ritmo actual, o si no llega a cubrirse dentro del horizonte.
Con el colchón cubierto, lo que tienes por encima de él es dinero para gastar o para invertir: eso es la cifra «sin tocar el colchón». Debajo aparece además el ritmo anual: lo que vas a ingresar y a gastar en los próximos doce meses, con los gastos previstos de tus presupuestos incluidos y sin contar los traspasos entre tus cuentas. Si te sobra, te dice cuánto al año. Si gastas más de lo que ingresas, el aviso sale en ámbar, porque en cuanto gastes o inviertas ese excedente, la diferencia de cada año saldrá del colchón, que es para emergencias, no para cubrir un desfase de todos los años.
¿Me lo puedo permitir? ¿Y cuándo? (Cuéntamo Más)
El botón «¿Me lo puedo permitir?», arriba a la derecha, prueba una compra concreta contra tu previsión. Pones el importe, eliges si la harías ahora, en una fecha o «¿Cuándo podré?», y si la financias a plazos: número de cuotas mensuales y el interés, como venga en el contrato (TIN anual, TAE o mensual). La cuota se calcula por el sistema francés (cuota fija, el de los préstamos y la mayoría de financiaciones), y verás la cuota, los intereses y el total. Lo que se prueba contra tu previsión es ese total, no solo el precio.
- Sin bajar de: el saldo que no quieres cruzar. Puede ser tu colchón, cero u otra cifra que escribas tú. Se recuerda para la próxima vez.
- Pagando con: si tienes varias cuentas, puedes mirar solo la que va a pagar. El saldo de las demás no te libra de un descubierto en esa.
Con «¿Cuándo podré?» te da una fecha concreta: el primer día a partir del cual la compra cabe sin que tu saldo baje nunca del mínimo que elegiste, hasta el final de la previsión. No sale de medias mensuales: mira el saldo día a día, así que un recibo gordo a mitad de mes cuenta aunque a fin de mes ya te hayan pagado. Si en cinco años no cabe, te lo dice.
Si eliges «ahora» o una fecha y la compra no cabe, además del veredicto (te lo puedes permitir, justo o números rojos) te dice desde cuándo cabría si esperas.
Dónde guardas el colchón de emergencia (opcional)
Debajo de los meses del colchón está «Mi colchón de emergencia está en:». Es opcional: si lo dejas en «Ninguna cuenta concreta», todo funciona como hasta ahora.
Si eliges una cuenta, Cuéntamo entiende que sólo lo que hay en esa cuenta es tu colchón, y te enseña cuánto llevas frente al colchón (con una barra de progreso, y «Colchón completo» cuando lo cubre). Es útil si, como recomiendan muchos, lo tienes aparte, en otra cuenta o en otro banco, para que no se mezcle con el día a día. Elegir la cuenta no cambia los cálculos de «¿Cuánto puedo gastar?» ni de la Previsión: la cuenta entra o no en la Previsión según su rol en Cuentas, igual que siempre.
Debajo, el enlace «Crear un objetivo con hitos» te lleva a Objetivos con el formulario ya relleno: el importe del colchón, la cuenta del colchón (si la has elegido), lo que ya tienes en ella como saldo inicial y unos hitos propuestos para llegar por tramos. Si ya existe un objetivo en esa cuenta, el enlace te lleva a verlo.
Afinar el colchón (Cuéntamo Más)
El botón «Configurar» (Cuéntamo Más) abre un panel para dimensionar el colchón con más realismo, marcando dos tipos de recurrentes:
- Ingresos garantizados: los ingresos recurrentes que seguirías cobrando incluso en una emergencia (por ejemplo, una pensión o un alquiler que percibes). Se descuentan del gasto que el colchón debe cubrir.
- Gastos no imprescindibles: los recurrentes que recortarías en una crisis (restaurantes, suscripciones, ocio…). También se descuentan, porque el colchón solo tiene que cubrir lo esencial.
Con esos dos ajustes, el colchón deja de ser «X meses de todo mi gasto» y pasa a ser «X meses de mi gasto esencial neto», que es una cifra mucho más útil y menos alarmista.
El simulador de escenarios (Cuéntamo Más)
El enlace «¿Y si…?» (Cuéntamo Más) abre el simulador de escenarios: un banco de pruebas para ver el impacto de un cambio sin tocar tus datos reales. En el panel puedes:
- Desactivar un recurrente (por ejemplo, «¿y si me quito esta suscripción?»).
- Cambiar el importe de un recurrente (una subida de sueldo, un recibo más caro…).
- Añadir ingresos o gastos hipotéticos que no tienes registrados.
Con fechas. Cada cambio puede acotarse en el tiempo: cada recurrente muestra dos campos Desde / Hasta (por mes) que acotan el cambio que le apliques (apagarlo o cambiarle el importe), para simular «pierdo este ingreso durante cuatro meses» o «desde noviembre el recibo sube a 250». Y los conceptos nuevos pueden ser Mensuales (un flujo, con su ventana opcional) o Puntuales (un desembolso único con su fecha: la mudanza, la fianza, una reforma). Deja las fechas en blanco para aplicar el cambio a todo el horizonte.
Comparar escenarios. Guarda tus escenarios con nombre y, con las casillas de la cabecera del gráfico, superpón varios a la vez: cada uno se dibuja como su propia línea de color, con su nombre en la leyenda, para verlos lado a lado (útil para «¿amortizo, invierto o engordo el colchón?»).
Mientras simulas, un banner ámbar te recuerda que estás en modo simulación, el gráfico dibuja la línea simulada junto a la real, y la tarjeta de capacidad de gasto y el detalle mensual muestran las cifras simuladas con la real al lado para comparar. Con el botón de reiniciar vuelves a tu previsión real. Nada de lo que haces aquí modifica tus movimientos ni tus recurrentes.
El detalle mensual (tabla y donuts)
Al final, una tabla mes a mes desglosa ingresos, gastos, neto (la diferencia del mes) y saldo acumulado (en rojo si es negativo). Los meses pasados aparecen en tono normal; los futuros van en cursiva y marcados «prev.» (previsto). Una fila azul «Hoy» separa el presente, mostrando tu saldo actual.
Con el selector de año cambias de ejercicio (los usuarios gratuitos ven hasta el año en curso; con Cuéntamo Más, hasta cinco años vista). En pantallas estrechas la tabla se convierte automáticamente en tarjetas.
Pulsa cualquier mes para desplegarlo: se abren dos gráficos de donut, uno de ingresos y otro de gastos, con el reparto por categoría y su porcentaje. Cada categoría del donut es un enlace: al pulsarla saltas a la lista de movimientos de ese mes y esa categoría, ya filtrada, para ver el detalle. Cuando simulas, cada fila enseña además su valor real debajo del simulado.
Traspasos y deudas en el detalle. Mover dinero entre dos cuentas que entran en la previsión no es ni ingreso ni gasto, así que no aparece. Cuando una de las dos se queda fuera, el movimiento sí cuenta, con un nombre que dice lo que es: «Movimientos desde otras cuentas» o «hacia otras cuentas» (un depósito que vence, un traspaso al ahorro), o «Tarjeta de crédito» si pagas una tarjeta que no está en la previsión. Si la otra cuenta es de deudas y reembolsos o conectada, sale como «Nuevas deudas» cuando la deuda crece (le prestas a alguien, o te presta) y como «Devolución de deudas» cuando se salda (le devuelves, o te devuelve). Y un gasto tuyo que pagó otra persona (la cena que pagó un amigo y le debes) aparece con su categoría en el mes en que ocurrió, acompañado de una «Nueva deuda» por el mismo importe: tu dinero todavía no se ha movido, así que el mes cuadra; cuando se lo pagues, será una «Devolución de deudas», no un gasto nuevo.
Multi-divisa
Si tienes cuentas en otras divisas (Cuéntamo Más), bajo el gráfico aparece un bloque con los tipos de cambio aplicados y cuándo se comprobaron por última vez. Si una cotización lleva más de un día sin actualizarse, se marca con un aviso, porque la conversión de esas cuentas a tu divisa base podría no estar al día.
Cómo sacarle partido
- Ten tus recurrentes al día: son el motor de la previsión. Un recibo que falta o un importe desactualizado desvía la línea.
- Revisa el mínimo previsto de vez en cuando: es tu alarma temprana de números rojos.
- Antes de un gasto grande, mira el gasto puntual máximo de «¿Cuánto puedo gastar?» para saber si te lo puedes permitir sin tocar el colchón.
- Usa el simulador (Más) para decisiones importantes: un cambio de trabajo, una hipoteca, cancelar suscripciones… antes de dar el paso.
- Combina la previsión con tus presupuestos y tus objetivos de ahorro para una foto completa de tu planificación.
¿Listo para probarlo?
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